Los Gnomos tienen el don de la invisibilidad, pero cuando son visibles se caracterizan por su baja estatura. Suelen llevar los cabellos y la barba largos y utilizar un gorro, de edad avanzada y un poco barrigón. Viven de 400 a 500 años y, cuando mueren, nace un árbol en el lugar en el que reposa su cuerpo.

En cuanto a su personalidad, son astutos, inteligentes, sienten simpatía hacia las personas que tienen un corazón puro y bondadoso. Son amables, serviciales y sabios, son vegetarianos y dominan muchos oficios y artes.

Viven en las casas de los humanos como seres invisibles. Habitan en las viviendas o en sus alrededores, incluyendo el jardín y las construcciones aledañas, como los establos o graneros. Suelen preferir las casas campestres, ya que les gusta la naturaleza y aborrecen la contaminación que hay en las grandes ciudades.

Tiene la virtud de cuidar de las plantas. Utiliza su magia para protegerlas de las plagas y para que puedan crecer fuertes y sanas. Seres con una gran sabiduría y una profunda comprensión del cosmos. Su especialidad es resolver los problemas de salud de los humanos y, una vez solucionados, velar para que se mantengan saludables.

Gracias a su profunda sabiduría y a sus conocimientos milenarios sobre la Tierra y el universo, los gnomos son capaces de vislumbrar el futuro a partir del estudio del pasado y del presente. Su objetivo es evolucionar espiritualmente como seres de luz, siempre en total armonía con el planeta.

Tienen un acceso ilimitado a cualquier lugar de la Tierra, así como una gran capacidad para manipular la materia. Por eso son tan hábiles como herreros y carpinteros.

Su conocimiento de la gran magia es tan grande que fueron los gnomos quienes enseñaron sus prácticas hechiceras a los humanos. De esta forma transmitieron algunos de sus conocimientos a unos pocos hombres que eligieron cuidadosamente, los cuales se convirtieron a su vez en magos.